Los planetas en Libra

Los planetas en Libra adoptarán el modus operandi del signo, es decir, incluso los planetas más individualistas como Marte se vivirán dentro de esta energía relacional e interactiva sobre todo en las relaciones persona a persona.

Luna en Libra: la intimidad compartida

La cualidad del espacio lunar libriano: Como entidad energética Libra representa el flujo armónico entre opuestos. Este flujo tiene por objeto equilibrar las energías de lo diferente, poner en relación a dos polos energéticos opuestos para generar una energía que dinamice a todo el sistema. La Luna es la zona de confort, de seguridad que comienza a elaborarse en la infancia de la persona, esta zona de protección lunar se manifestará en Libra como intimidad compartida.

La Luna esta estrechamente ligada a la figura de la madre (o la persona que ejerció de madre durante los primeros años de vida del niño). Una Luna en Libra nos habla de una madre cuyo afecto estaba condicionado a la capacidad del niño para satisfacer a los demás, al otro. Probablemente fue una madre muy social que percibía la zona de intimidad familiar no como un espacio de protección y descanso para el uso exclusivo de la familia, sino como una zona de intimidad abierta a los otros, conteniendo también a la familia extendida, los amigos, colegas, etc. Esta zona de intimidad deja de ser íntima y en gran medida protectora ya que el contacto directo y tranquilizador entre la madre y el hijo se ve interferido por “los otros” que ocupan ese espacio por haber sido invitados a el, y a los que hay que gustar por imperativo social (los buenos modales tendrán un valor afectivo para la madre y este valor será transmitido al niño).

La sombra de la Luna en Libra

Esta afectivización de los valores sociales (buenos modales, apariencia impecable, consciencia del otro antes que de uno mismo, no decir lo que se piensa, sino lo que esperan que digas, etc) puede llevar al niño con la Luna en Libra a construir su seguridad emocional sobre la base de agradar al otro, de evitar el conflicto a todo precio (a diferencia de la Luna en Aries, en la que se afectiviza el conflicto, la iniciativa individual). Esta Luna llenará el vacío emocional con la ilusión de armonía, belleza, buena onda, obstaculizando la manifestación de otras energías más asertivas que pudiera tener en su carta natal (un Sol en Aries, un ascendente Leo, por ejemplo). Muchas veces el niño (y el adulto) atrapado en este mecanismo va a filtrar las otras energías de su carta natal a través de esta Luna impidiendo una expresión emocional acorde con la energía global de su carta natal. No olvidemos que la Luna tiende a actuar como filtro protector emocional y psíquico, sobre todo en nuestras relaciones con el mundo exterior: la Luna perpetua así su función primitiva de “útero protector” del niño frente a un mundo hostil.

En ciertas ocasiones y sobre todo cuando la presión inhibidora de la espontaneidad infantil de esta Luna es excesiva, la persona puede desarrollar un mecanismo de rechazo (expresado frecuentemente como un rechazo a la madre) y expresará esta Luna como un refuerzo de aquellos aspectos socialmente inaceptables de la carta: la expresión emocional de un Marte en Escorpio, el inconformismo sistemático de un Sol en Acuario, etc. Como en toda proyección/polarización la persona desarrolla una fuerte dependencia inconsciente de la persona sobre la que se proyecta esta Luna.

Esta Luna experimenta el “ser uno mismo” como un riesgo de disociación emocional con el núcleo protector familiar. Reconocer sus aspectos irracionales e instintivos les produce una sensación de vacío y de inseguridad. A veces esta dinámica acaba con el nativo vendiéndose a sí mismo una visión políticamente correcta de la vida para evitar los conflictos que les harían salir de la zona de confort de esta Luna. La disociación de la Luna en Libra consiste en no sentirse uno mismo salvo en presencia de otra persona, envuelta y protegida por la presencia del otro. Pero esta presencia no es vivida en el plano corpóreo o emocional sino en el mental.

Además, esta Luna va a necesitar que este afecto que viene de la presencia del otro tenga un carácter intelectual, artístico (es el síndrome de la “esposa del artista”). Va a necesitar que el otro “embellezca” la relación con bellas lecturas, exposiciones, diálogos refinados y artísticos. Lo que realmente envuelve y protege a esta Luna son las bellas palabras, los estímulos estéticos y artísticos.

El camino hacia la madurez de la Luna en Libra

El gran reto de esta Luna es el poder permitirse ser uno mismo aunque ese “uno mismo” representado por aspectos menos sociales y emocionales e instintivos pueda entrar en conflicto con la necesidad de esta Luna de integrar al otro en nuestra esfera emocional. El poder ser asertivo, incluso desagradable cuando las necesidades del resto del sistema (Sol, Marte, Saturno, etc.) vayan en este sentido. Darse cuenta de que no se puede siempre complacer a los demás sin poner en peligro el núcleo de nuestra existencia. Renunciar a la seducción y el encanto como herramientas de compensación emocional.

Una vez superados los mecanismos neuróticos típicos de esta Luna en estado inmaduro e integrada la necesidad de “intimidad compartida con el otro” sin renunciar a “ser uno mismo”, esta Luna puede resultar bellamente inclusiva y comprensiva con las necesidades de los demás. Además tendrá un talento especial para intuir el momento de hacer las cosas sin molestar a nadie, de sacar a colación temas espinosos con gracia y sentido de la diplomacia. Será también una Luna capaz de crear espacios para el diálogo civilizado y constructivo, el disfrute de la belleza y del arte.

Mercurio en Libra

Mercurio en Libra va a mostrarse particularmente interesado en descifrar como funciona el complejo mundo de las relaciones entre personas y una inclinación para entender el funcionamiento de la mente del otro.

Como con cualquier planeta en el signo de Libra, lo fundamental es mantener un cierto equilibrio entre lo mental (el mundo tal y como debe de ser) y lo emocional (el mundo tal y como lo vemos a través de nuestras emociones), el problema de cualquier emplazamiento en Libra es precisamente este: el equilibrio. Si el planeta no consigue funcionar dentro de una situación de equilibrio, lo hará desde el desequilibrio. El reto de esta posición de Mercurio es el de conservar el equilibrio entre el pensamiento y las emociones que le asegure un cierto equilibrio mental. También necesita equilibrar el pensamiento inmediato y práctico con el abstracto o teórico. Rapidez para captar las posibilidades de una relación o para evaluar si un contacto entre personas puede fructificar.

Mercurio en Libra puede tener una asombrosa capacidad para evaluar de una forma precisa a los demás o a los acontecimientos en los que intervienen otras personas, pero lo que puede desequilibrar su juicio son las emociones. En efecto, en cuanto lo emocional se cruza en el camino de Mercurio en Libra sus juicios dejan de ser objetivos, certeros y lógicos y su capacidad de evaluar objetivamente una relación desaparece casi por completo.

Si consigue equilibrar su juicio racional con sus percepciones emocionales este Mercurio puede ser excelente para mostrar a otras personas las diferentes facetas o perspectivas de una situación. Es ideal para situaciones de negociación o de contactos profesionales en los que debemos tener en cuenta puntos de vista diferentes, perspectivas diversas, sesgos culturales, etc. Van a ver el vaso medio lleno cuando nosotros lo veamos medio vacío y viceversa.

Estas personas nunca rechazarán una buena discusión o un debate (civilizado) de ideas. Les costará llegar a una decisión precisamente por su capacidad de ser conscientes de que cualquier problema tiene varias soluciones y de que cada persona lo enfoca de una manera diferente y ellos tratarán de encontrar un compromiso no siempre posible.

Intentarán de una forma casi obsesiva de ser objetivas y justas y no temerán defender apasionadamente aquellas causas que consideren justas o próximas a sus ideales de justicia y belleza. La cualidad que hace único a Mercurio en Libra es su capacidad para gestionar a nivel mental una enorme cantidad de información y tramas relacionales. Su capacidad para navegar de manera creativa en una intrincada red de informaciones personales es legendaria. Esto les hace especialmente adecuados para la ingeniería social, el urdir acuerdos a veces imposibles entre diferentes partes sin perder de vista los intereses de cada uno, o de describir de una manera muy creativa esta red de relaciones e intereses interpersonales.

Venus en Libra

En este signo Venus busca la perfección en el amor y este es precisamente su gran defecto, el buscar la relación perfecta. Es una Venus que sabe compartir, escuchar, equilibrar, dialogar para lograr un consenso o para alcanzar un compromiso formal. Venus en Libra aporta una diplomacia innata, un tacto y un sentido de la oportunidad únicos.

Esta Venus se interesa profundamente por el proceso de aprender a escoger sus relaciones. El proceso de creación de vínculos se convierte con Venus en Libra en un arte que mezcla la estrategia y sentido de la estética. Esta posición nos enseña el arte de amar, la combinación de un fino instinto para escoger a sus relaciones con la imaginación y la fantasía de una artista pero también con una disciplina saturnal típica de Libra. El erotismo de esta Venus transforma la libido en bruto de la sexualidad física en algo completamente diferente, que se puede expresar también por otros medios, como el arte, la danza y la poesía.

Estas personas buscan vínculos formales (Libra es el signo de los contratos). Venus es lo que nos gusta, y el Libra va a buscar el placer de la compañía, del compartir desde la diferencia. Nadie como este Venus nos puede hacer sentir comprendidos y aceptados. Pero si hay algo que Venus en Libra detesta es la rudeza, el mal gusto, la falta de delicadeza. Por eso buscará personas que reflejen sus valores estéticos y morales de equilibrio, armonía y justicia.

Es una Venus que está dispuesta a realizar concesiones para que las relaciones funcionen. Sabe muy bien que una relación es un contrato en el que ambas partes deben ceder. Esta Venus ve el amor como la consecución de un proceso de equilibrado, de perfeccionamiento mutuo.

Esta Venus puede tener dificultades para darse cuenta de que la vida no es un contrato y de que muchas de las cosas en las que ha cedido por el bien de la relación acabarán pasando factura. Necesita darse cuenta de que una buena dosis de egoísmo es necesaria. También precisa aprender que cuidar las apariencias es muy estético pero puede ser doloroso desde el punto de vista de satisfacer sus deseos reales. En otras palabras, confrontar el hecho de que no existe la perfección en el amor.

Marte en Libra

Con Marte en Libra la persona afirma su identidad mediante la formación de relaciones personales o afirmando sus ideales. Esta posición de Marte está lejos de ser “débil” o “en caída” como la describen algunos textos astrológicos sino que puede manifestarse de manera inequívoca y contundente cuando sienten que se les falta el respeto o cuando, tras un largo periodo de reclamaciones, ven que sus derechos no serán atendidos de otra manera. Es un Marte que va a luchar por la justicia y la equidad.

Este Marte no tiene problemas en competir con los demás, pero lo hará siempre desde un respeto estricto al juego limpio. La injusticia (sobre todo la que se ejerce sobre los otros), la fealdad y la grosería pueden movilizarle intensamente. Sus obstáculos son los que crea el mismo: la indecisión, la dificultad para aceptar que para resolver ciertos conflictos es necesario un cierto nivel de agresión por su parte. Muchas veces se escudarán tras otras personas para que sean ellas quienes tomen la iniciativa del ataque o esperarán hasta que la agresión sufrida sea insoportable.

La motivación más poderosa de este Marte reside en su capacidad para crear armonía y restablecer equilibrios. Sobresalen cuando pueden demostrar sus habilidades y su empuje como árbitros, mediadores, negociadores y diplomáticos. Pondrán toda su energía y sus buenos oficios al servicio de los demás en su labor civilizadora y de resolución activa de conflictos.

Marte en Libra encuentra su potencia en el mundo de las ideas. Desde pequeño es muy consciente del poder de las ideas de los demás y conforme va madurando se da cuenta de que sus propias ideas son su mejor defensa frente al mundo. Su principal obstáculo nace también del carácter aéreo de este Marte: piensa demasiado y a veces se atasca en los típicos dilemas de Libra, la interminable evaluación de pros y contras frente a la acción determinada que puede conducir a la parálisis. Como de costumbre, la mejor medicina para este Marte es su signo opuesto: Aries. En otras palabras, asumir que tarde o temprano va a tener que actuar y que es mejor hacerlo de manera determinada y decisiva.

Es un Marte muy idealista y con un sentido estético muy elevado. La vulgaridad de cualquier tipo les vuelve apáticos. Tienden a conquistar (con encanto y buenas maneras, más que con demostraciones de poder físico) a personas cultivadas y sofisticadas. Esta posición de Marte es excelente para el trabajo artístico o literario ya que da mucha energía e iniciativa en estos dominios. Hay una gran belleza y equilibrio en su trabajo.

Tienen una envidiable capacidad para causar una impresión agradable en los demás. Es un Marte muy seductor, pero también extremadamente selectivo. En efecto, sus acciones son siempre precedidas por una cuidadosa evaluación y consideración de los pros y los contras. Es una posición sumamente reflexiva de Marte en la que la naturaleza impulsiva del planeta va a ser controlada de una manera muy eficaz por la energía mental de Libra.

Júpiter en Libra

Júpiter es el planeta que nos ofrece la posibilidad de asimilar e integrar el mundo a través de la experiencia vital, de el estudio y la adquisición de conocimientos sobre lo que es externo a nosotros. Con Júpiter en Libra el crecimiento personal y vital (Júpiter) se llevará a cabo a través de relaciones significativas con otras personas (Libra). La autoconfianza de estas personas se desarrolla al vivir y compartir experiencias vitales con otros. Las relaciones de tu a tu serán por tanto fundamentales para que la persona se desarrolle personalmente para poder integrarse en el mundo.

Júpiter es el planeta que nos hace aventurarnos en la vida, ser optimistas y confiados en nuestra capacidad de asimilación del mundo. En Libra la aventura será relacional o romántica, nos hará trabajar por un mundo más justo, nos propondrá una visión idealista de las relaciones entre personas y comunidades.

La personas con Júpiter en Libra van a brindar un apoyo sabio y generoso a los demás, sobre todo a aquellos con los que mantienen una relación significativa. Ofrecen a sus parejas un apoyo no solamente personal sino también social. Es frecuente que las personas con Júpiter en Libra tengan una influencia fundamental en la visión del mundo (Júpiter) de sus parejas (Libra) y por ende un gran impacto en la vida social y profesional de sus parejas. Este Júpiter sabe escuchar, juzgar y aconsejar sabiamente y por eso puede ser una gran fuente de inspiración para sus parejas y amigos cercanos. La figura del consejero encarna como ninguna otra a Júpiter en Libra.

Es sorprendente la cantidad de personas con esta posición que tienen inquietudes artísticas. La expresión artística de Júpiter en Libra puede ser profundamente terapéutica ya que nos permite entrar en contacto con la sabiduría de la expresión de las y equilibrar el carácter mental e idealista de Libra.

Júpiter en Libra va a estar abierto a todas las fuentes disponibles, escuchar y sopesar todas las informaciones, consultar a todas las personas expertas en una materia antes de hacerse una idea global de la situación. Va a ser muy consciente de que diferentes personas pueden tener diferentes percepciones del mundo y va a intentar integrarlas (cosa que a menudo es imposible) o al menos tratar de comprenderlas y de tratarlas desde una perspectiva de equidad.

Saturno en Libra

El sentido de la justicia y la equidad de Libra son una buena base para la función contenedora de Saturno hecha de normas y límites. De ahí la asociación clásica de Saturno en Libra con la ley y el orden social. Libra es el único signo del zodiaco que no está representado por una figura animal o humana sino por una balanza. Esto nos da a entender que Libra está por encima de las pulsiones animales y de la subjetividad humana. Saturno en Libra va a usar esta extrema objetividad para elaborar una visión de los demás (Libra) extremadamente precisa y frecuentemente rígida. Este Saturno puede ser demasiado severo en su juicio de la conducta de los demás. A veces manifiesta una cierta intolerancia incluso frente a las más mínimas infracciones de las normas. Saturno es el “debe ser”, en Libra este “debe ser” se va a aplicar a nuestra visión de los demás, la manera de relacionarnos con ellos y de juzgarles.

Saturno puede tener una influencia muy positiva sobre la legendaria indecisión de Libra, ya que impondrá decisiones que lleven a resultados. Por supuesto la energía de Libra le hará considerar todas los opciones posibles pero Saturno acabará tomando una decisión porque, no lo olvidemos, Saturno es un planeta que exige resultados y no hay resultados sin decisiones. Esta posición puede ser muy positiva para la toma de decisiones y la elaboración de estrategias ya que auna la objetividad y la capacidad de examinar todas las opciones de Libra con la fría lógica y la necesidad de obtener resultados de Saturno.

Libra es un signo cardinal y por tanto representa un desafío, en el caso de Libra el desafío son los otros: el como integrarlos en nuestra vida, como relacionarse con ellos, como tener en cuenta sus deseos y opiniones para lograr un equilibrio armonioso con ellos. Saturno va a limitar esta cooperación con los demás a lo que es posible. La tendencia natural de Libra a adaptarse a los deseos de los demás va a ser poderosamente matizada por Saturno que va a restringirla a una cooperación responsable dentro de lo posible, no de lo deseable. Por eso las personas con esta posición pueden aparecer como duras o poco dadas a hacer concesiones a los demás. Saturno en Libra no va a llegar al acuerdo por el acuerdo sino que va a tratar de preservar un sentido sólido de lo que uno es y de sus propios intereses. No hay que olvidar que Saturno es nuestro mecanismo de defensa fundamental frente al mundo exterior: las murallas de la personalidad que nos protegen de demandas irrealistas o exageradas del mundo o de los otros.

En lo relacional Saturno en Libra se verá tentado a construir su zona de seguridad social (Saturno) en base a la relación con la otra persona. Las relaciones deben de ofrecernos seguridad frente a la amenaza del mundo exterior. Esto por supuesto puede acabar siendo una pesada carga para la otra persona que se ve obligada a hacer de mecanismo de defensa frente al mundo para ese Saturno en Libra.

Si ese Saturno está aspectado con cuadraturas y oposiciones puede haber una cierta tendencia a proyectarlo en otros de diferentes maneras, bien sea delegando en el otro nuestra defensa frente al mundo como expuesto en el párrafo anterior o bien proyectando en el otro la dureza y el frío del mundo y protegiéndonos de el/ella y de esa manera acabar evitando los vínculos profundos y comprometidos con las otras personas. Saturno representa nuestra vulnerabilidad frente al mundo y en Libra esta vulnerabilidad se va a vivir en la esfera de lo relacional. Saturno en Libra va a desarrollar, dependiendo de su posición por casa y aspectos en la carta, una serie de mecanismos de defensa frente a la interacción social y el contacto franco y abierto con el otro. Estos mecanismos pueden ser muy sutiles y civilizados, por ejemplo manifestarse con la forma de una exquisita amabilidad y deferencias que en realidad actúa como un poderoso mecanismo de aislamiento y protección. La madurez de esta posición implica que ambos, Libra y Saturno, han aprendido a trabajar juntos de manera creativa y positiva. La persona aprende que es necesaria la apertura a relaciones comprometidas pero al mismo tiempo necesita un espacio de soledad para poder profundizar en la relación con los otros.

Saturno en Libra va a someter a los demás a una “prueba de realidad”, sobre todo cuando uno considera al otro como un candidato para una “relación seria”. Este proceso de “selección dura” de parejas o compañeros de Saturno en Libra puede ser necesario ya que estas personas se sienten dolorosamente “atrapadas” cuando se encuentran en una relación que ellos perciben como equivocada.

Urano en Libra (Junio 1969 – Noviembre 1974)

Urano revoluciona la energía y las áreas regidas por el signo por el que pasa mediante la introducción de lo nuevo. Urano es siempre un cambio radical de aires en el signo en que se encuentra (a veces en la forma de tormenta). Urano representa la libertad de ser uno mismo, auténtico y genuino. Las personas de esta generación van a encontrar esta sensación liberadora al asociarse con otros para tratar de liberar el mundo de las relaciones y el de la expresión artística de sus viejas expresiones mediante la introducción de nuevos modelos relacionales y expresiones artísticas rompedoras. Esta generación va a revolucionar las relaciones de pareja y todos los rituales que las rodean.

Es la generación que abrió el camino para el matrimonio entre personas del mismo género (”todos somos iguales frente al matrimonio”, es después de todo, una expresión genuina de Urano en Libra). Tampoco es sorprendente que esta generación haya sido la primera en usar masivamente los sitios de citas online (de nuevo una combinación de Urano -la tecnología- con Libra -lo relacional-).

Urano rige también los ideales sociales y culturales de cada generación. Con Urano en Libra este grupo humano va a imponerse como meta más o menos utópica la construcción de un mundo más armonioso y respetuoso del otro. Esta generación va a introducir cambios substanciales en la manera en que se viven los vínculos en las relaciones de tu a tu y concretamente en las relaciones de pareja. Estas relaciones serán vividas de una manera mucho menos formal y con estructuras mucho más abiertas y flexibles. Uno de sus retos es el de crear algún tipo de límites y de estructuras en sus relaciones. En general Urano en Libra va a socializar con otros para crear un nuevo orden social y nuevos patrones relacionales.

En el plano artístico, esta generación tiene un enfoque único de la belleza de la condición humana, su arte será fundamentalmente social y enfocado en las nuevas formas de seducción, nuevas modas en el vestir algo excéntricas, etc.

Neptuno en Libra (1942–1957)

Neptuno es el mundo de la imagen y de lo imaginario. La imagen de cada generación es filtrada por la energía del signo en el que se encuentra Neptuno. Esta imagen lo inunda todo: el mundo de la moda, la televisión y las comunicaciones de masas, el cine, la literatura, el arte en general. Neptuno representa los sueños de cada generación, los ideales espirituales y artísticos, las modas de todo tipo. Sobre todo Neptuno define la cultura colectiva que van a marcar los 14 años que Neptuno pasa en cada signo. Neptuno en Libra va a imprimir un carácter profundamente artístico y musical a la cultura de esta generación. Es la generación de la psicodelia y del rock sinfónico.

La generación con Neptuno en Libra idealiza las relaciones de pareja, la música y el arte en general. Su sueño es el de alcanzar una unión mística y fusional con el otro. Sus expresiones artísticas giran en torno a la idealización de la paz, la armonía, el encuentro con la “media naranja”.

Neptuno es sobre todo la manera de vivir nuestra fe. No solamente una fe religiosa, sino algo mucho más amplio: fe en uno mismo, en la sociedad, en la vida. Neptuno es la confianza en la vida y en los demás que nos mantiene unidos a nivel colectivo, es el sentimiento de formar parte de una comunidad porque se cree en ella, se confía en la bondad, la compasión y la empatía de un todo mucho más grande que uno mismo.

En los aspectos relacionales, Neptuno en Libra va a buscar la armonía y la confianza en sus relaciones. Sus vínculos de pareja pueden ser muy sublimes y dados a la entrega total al otro. La sombra de esta posición de Neptuno es que puede dejarse llevar por una confianza total en la otra persona e incluso en percibirla como una figura redentora o salvadora y esto puede llevarles a relaciones adictivas, o basadas en el autoengaño. (Neptuno en Libra: ver a Dios en el otro).

La perfección ideal de Libra combinado con la capacidad imaginativa ilimitada de Neptuno pueden conferir un carácter idealista a la persona con esta posición y producir la sensación de que el mundo nunca podrá satisfacer su necesidad de perfección. Estas personas tienen que aprender a reconciliar sus expectaciones con la realidad y a darse cuenta que acercarse a la perfección ideal buscada exige mucho trabajo y sacrificios. En general su expectación de perfección ideal les va a dificultar el relajarse y aceptar el mundo tal y como es.

En lo religioso y espiritual, Neptuno va a utilizar el enfoque abierto y equilibrado de Libra para elaborar un ideal religioso basado en aportaciones de diferentes fuentes. Su enfoque de lo religioso será en general abierto y tolerante. Sus experiencias religiosas y espirituales serán al mismo tiempo sociales. Su uso de las drogas (Neptuno) será social y estético (Libra). Usarán substancias que les ayuden a socializar y también a “mejorar” su aspecto físico.

Plutón en Libra (1972-1984)

Cuando Plutón transita por un signo la energía y las expresiones del signo tienen que confrontarse con la experiencia del fin, la terminación, el hundimiento, el colapso y la muerte para preparar una futura resurrección de la energía y las manifestaciones del signo de una manera mucho más depurada, menos formal, mucho más esencial e invulnerable. En el caso de Libra la relación con el otro y en general el concepto de lo vincular, las ideas y modelos ideales de armonía y belleza serán sometidos a un proceso de purificación y transformación extrema. Este proceso de transformación es incompatible con cualquier forma de continuidad de lo conocido. No es casual que durante los años en que Plutón transitó por última vez por el signo de Libra (1972-1984) el divorcio entró en el ordenamiento jurídico (Libra) de casi todos los países occidentales. Libra es el signo de los contratos entre personas, y el matrimonio es simplemente una modalidad de compromiso entre dos personas expresado a través de un contrato (formal o tácito), el divorcio es simplemente la aplicación de la clausula de terminación de este contrato. De hecho muchas de las personas de esta generación han experimentado de primera mano la experiencia del divorcio a través de sus padres (sobre todo cuando Plutón recibe aspectos tensos con los planetas personales).

Plutón representa los temas que nos preocupan profundamente (o que nos obsesionan, en casos extremos). Esta generación va a mostrar un intenso y particular interés en la manera en que las personas establecen y terminan o destruyen sus vínculos. Esta generación hace del compromiso con los demás (Libra) un asunto de vida o muerte (Plutón). En general esta posición está polarizada: o bien la persona busca casi obsesivamente el compromiso con el otro, o bien lo evita compulsivamente. En casos extremos puede haber una situación de poder (Plutón) en las relaciones (Libra), o bien uno domina la relación, o bien se somete al poder del otro. A veces esta posición de Plutón hace que la persona se aferre a una relación que ya está muerta, a veces por evitar una situación de separación como la que conocieron en su infancia.

Libra es un signo cardinal y por lo tanto Plutón en Libra va a manifestarse como un nuevo comienzo. Este comienzo será plutoniano, es decir haciendo tabla rasa del pasado. Esta generación tratará de “arreglar” lo que las anteriores han estropeado (sobre todo a nivel de asuntos relacionados con la justicia social, o de un modelo de relaciones de pareja obsoleto y moribundo -Libra-) pero este arreglo será, como he indicado antes, radical. No propondrá cambios cosméticos, sino una reformulación total. Muchas personas de esta generación sienten que han venido a un mundo en que las condiciones de justicia social, o los planteamientos de sus mayores sobre las relaciones de pareja son caóticos o inasumibles.

Sus modelos relacionales suponen un “borrón y cuenta nueva” con respecto a los de sus padres. Por ejemplo algunos tienen hijos primero y se casan más tarde. O se divorcian pero conservan una relación más o menos funcional con la antigua pareja. Pero en todos los casos, Plutón en Libra nos indica que los temas en los que las crisis y el crecimiento personal tendrán lugar son aquellos regidos por Libra: las relaciones con el otro, el sentido de equilibrio, armonía y justicia social, la estética y la manera de presentarse al mundo de “los otros”.

Un peligro latente en Plutón en el signo de Libra es el tratar de imponer (poder-Plutón) por la fuerza a los demás un modelo de relaciones o una visión de la sociedad basada en ideales muy elevados y justos, pero difíciles de llevar a la práctica en el corto plazo.

Reflexiones sobre Plutón en Libra. Experiencias personales de una subscriptora de mi canal:

Nadie es propiedad de nadie.
La pareja no es propiedad exclusiva de uno.
A través de nuestra relación con el otro tomamos conciencia de nuestras sombras.
En cada relación se crea algo único y distinto. El duelo es tener que desprenderse de eso único que no volverá a repetirse. Pero la alegría y la transformación es lo maravilloso que es haber creado eso para nuestra madurez personal.
Las relaciones dejan una huella transformadora en nuestro sentir y visión, lo cual nos hace seguir caminando con más sabiduría pese al dolor.